jueves, 18 de febrero de 2016

El grupo

Habían pasado nueve años desde la última vez, nadie lo diría por la manera en que se buscaron, mismo lugar, misma emoción, personas diferentes. Se reconocieron en aquel abrazo, con aquel olor tan peculiar que inmortaliza un pasado reconfortante, cómodo y al finalizarlo comprendieron el porque del tiempo. 

Sentándose en la misma mesa se admiraron en silencio, comprendiéndose de nuevo. Las palabras se apisonaban por el miedo de verse envueltas en simpleza. Suspiros, movimientos de mano que rozaban la incomodidad. ¿Qué estaban haciendo? 

Alex fue el más valiente dando el primer paso. Le cogió las temblorosas manos, necesitaba tranquilizarla, calculó fríamente sus actos no quería dudas, errores, ni culpa. Había esperado demasiado para que todo terminara tan pronto, la necesitaba. Nunca creyó que fuera posible que dependiera de alguien de esa manera. Urgencias se agolpaban en su interior, y allí estaba ella contrariada con ganas de huir de aquel encuentro furtivo. Pero esta vez no la dejaría marchar, no iba a volver esperar una década, nada ni nadie iba a retirarlo de nuevo.
 
Ella lo era todo, su llave maestra. 

-        Tranquila Carla solo somos dos viejos conocidos tomando un café, no temas.
-        Sabes que no es así. –retiró sus manos.
-        Esta bien, comprendo tus dudas pero me lo debes. Me apartasteis, alejándome de  lo que me correspondía y ahora te aseguro que no voy a volver permitirlo.- se le veía nervioso con tics que en otro tiempo no tuvo.
-        No es tan fácil Alex, si estuviera en mi mano te aseguro que seguirías en el grupo. Pero es que ni siquiera existe, nos segregamos al poco tiempo de tu marcha.
-        ¡Estás mintiendo! –se alteró.
-        No lo hago te digo la verdad si no fuera así nunca hubiera aceptado verte.
-        Llevo en la sombra muchos años no puedes decirme que no hay nada. ¡Que ya no queda nada! –cada vez estaba más perturbado.
-        Lo siento pero es así debes dejarlo ir es el momento. ¡Despierta! 

El mundo una vez conocido y al que esperó regresar se desvaneció, quedando en un simple soplo sin futuro sin recuerdos. Notó un crujido algo en su interior roto y de repente nada, no había nada. Solo focos, silencio y un blanco cejador que le impedía ver con claridad. 
 
 

Mismo lugar otro escenario. 

Una enfermera leía el informe que había realizado el Doctor Moreno sobre el paciente número 24. 

-        Pobre hombre repite sin parar una conversación, pero lo peor de todo es que su lucidez solo dura unos segundos al finalizarla. ¿De qué grupo debía tratarse?
-         Algo de Internet creo no estoy segura, el Doctor comentó que su dependencia era tan fuerte que le era imposible asimilar otras realidades y ahora está perdido dentro de ese bucle a la espera de hallar la salida.
 


                                                                                           Cerrar sesión.

 

También lo podéis leer en: https://elpoderdelasletras.wordpress.com/
 

24 comentarios:

  1. Creo que esa será la nueva enfermedad que tendrá vigencia en este siglo.
    Las adicciones a las nuevas tecnologías son preocupantes según las estadísticas. muchos jóvenes que interactuan con fluidez por las redes y los soportes móviles, son uno auténticos autistas en el mundo real y no saben relacionarse con el entorno.
    Un buen relato que nos acerca a un futuro preocupante.
    Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Francisco, :)
      Sí tienes toda la razón en lo que dices, la frialdad de las redes sociales hace mella en el contacto directo con las personas y ello provoca serios problemas de conducta. El miedo a salir de casa sin el teléfono móvil se llama nomofobia.
      Es realmente preocupante.
      Besos, :)

      Eliminar
  2. Un relato inquietante y perturbador, Irene. Hay algunas cosas en él que solo intuimos sin saberlas a ciencia cierta, pero sí reconocemos la angustia y la frustración del protagonista. Espero que las nuevas tecnologías que nos anuncian un futuro sorprendente no hagan referencia precisamente a "este" futuro :(

    Muy bueno, me ha gustado mucho!!

    Besitos y feliz tarde de jueves.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchísimas gracias Julia,:)
      Esperemos que no sea este nuestro futuro, sino tendremos que deshacernos de toda la tecnologías, ¡la rebelión de las maquinas!!! :D
      Muchos besitos!!!

      Eliminar
  3. El desarrollo de la trama me ha parecido fantástico, Irene, con mucho gusto escrito, ese furtivo encuentro tan lleno de nostalgia y ese final, inesperado y bien logrado para despertar la curiosidad sobre un tema muy importante como son las fuertes dependencias, en este caso de internet.

    ¡Me ha gustado, y mucho!
    ¡Besos con cariño!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegran muchísimo tus palabras Mila, ¡gracias!!!!
      Las dependencia en este caso la obsesión del protagonista le llevó a una locura de la que no podía escapar, repitiendo una y otra vez la misma escena.

      Muchos besitos!!! ;)

      Eliminar
  4. Ayyy es que este internet nos tiene el seso comido. Tenemos que saber dejarlo a un lado.
    Genial relato.
    Un besillo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La verdad que sí María, dependemos de él para casi todo. Yo por mi parte estoy enganchadita.

      Muchas gracias, besitos!!!

      Eliminar
  5. Me recordó la canción "Every home is wired", de Porcupine tree. Toda casa está cableada, todo corazón, toda vida, toda mente está cableada, conectada para siempre a internet.

    Buen texto, saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No sabía que canción era, mientras la escucho aprovecho para darte las gracias Julio David, :)

      https://www.youtube.com/watch?v=fdppHCnB1Is

      Un abrazo, ;)

      Eliminar
  6. Buenos días Irene, te he dejado un premio en mi blog. Cuando puedas recógelo. Un abrazo
    Me ha encantado el relato.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchísimas gracias Eva, :)
      Ahora mismo voy a tu blog a recogerlo.

      Besitos!!!

      Eliminar
  7. Hay Irene das en el clavo , cuanta dependencia en Internet y gracias a ella podemos estar aquí tecleando en un grupo o no. Yo puedo decir que he hecho algún grupo que otro y de ese grupo surgieron amistades como de familia. Bendito ese grupo . Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Maria del Carmen, :)
      Si yo también estoy muy feliz de formar parte de un grupo tan bonito como lo sois vosotros.

      Pero el del relato dependía totalmente de ello y su obsesión era tan fuerte que le hizo perder el juicio.

      Un abrazo.

      Eliminar
  8. Si, así es.. hay veces que las redes sociales nos "ciegan"...de vez en cuando hay que hacer una pausa y ver tu entorno real..
    Tu relato muy bueno
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí es verdad Suni, el entorno real es importante y necesario para que sepamos diferenciar contextos.
      Muchísimas gracias por tus palabras, :)
      Un abrazo.

      Eliminar
  9. Una inteligente manera de comunicarnos, a través de tu versátil imaginación y buen dominio narrativo, los futuros peligros psicológicos y afectivos a los que estas aparentes maquinitas de "placer" inmediato, pero bastante fáciles de crear adicción, logren lo que el sistema que las ha creado, haga de la sociedad unos esclavos totalmente idiotizados.
    Me ha encantado, Irene, tu relato para hacernos conscientes de esa alienación social.
    Un besito y ¡feliz fin de semana!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y a mí me ha encantado tu comentario Estrella qué palabras tan bonitas le dedicas a mis letras, se han puesto contentísimas, ;D

      La dependencia a la tecnología si que nos hace ser unos esclavos, después de leer vuestros comentarios voy a replantearme que hacer para no estar tanto tiempo en ellas.

      Muchos besitos y feliz día!!! :)

      Eliminar
  10. Un relato estupendo, Irene. Me ha tenido atrapada desde el principio, y me ha encantado el final, es casi claustrofóbico. Muy real y con ritmo, me ha encantado. Un beso enorme

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchísimas gracias Chari, :)
      Nada de claustrofóbico a pasear con Fibi y la brisa se encargará de todo.
      Me alegro de tus palabras, besos.

      Eliminar
  11. Uy uy uy... Me has atrapado completamente, es buenísimo!!
    Un beso grandote!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchísimas gracias Flora, :)
      Me alegro mucho de haberte atrapado.
      Besitos!!!

      Eliminar
  12. Querida Irene, me fui tres semanas de vacaciones. Al volver vine rapído por acá y me deleité con los sutiles trazos que tu esencia deja en cada una de las cosas que escribís, y me dejé llevar por los caminos que proponés, y disfruté mucho, y me alegré de haber regresado. Sos brillante, amiga.Elijo esta entrada, que me ha encantado, para dejarte mi afecto en forma de comentario. Un beso grande.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegro de tu vuelta José Ángel, siempre que te marchas dejas un gran vacío.
      Espero que hayas disfrutado de las vacaciones, :)

      Muchísimas gracias por los bonitos comentarios que siempre me dejas, besos!!!

      Eliminar